El FMI publicó su informe de expectativas económicas mundiales con datos de 191 países y proyecta una inflación global del 4,4% en un año debido al encarecimiento de la energía por la guerra en Irán.
La guerra genera efectos dominó: suben precios de petróleo, nafta y gasoil, impactando transporte, alimentos y producción, lo que provoca inflación de segunda ronda con traslados a precios y salarios.
Los mercados financieros reaccionan negativamente y el FMI advierte que si la guerra se prolonga con daños en infraestructura, el crecimiento global podría caer por debajo del 2%, similar a crisis de 2008 o pandemia de 2020.
El impacto del accionar militar estadounidense en Irán eleva precios del petróleo de forma difícil de revertir.