La audiencia de imputación por el homicidio agravado de Ángel López, el niño de 4 años de Comodoro Rivadavia, continúa en vivo con el fiscal presentando pruebas contundentes contra la madre biológica Mariela Altamirano y su pareja Michael Kevin González. La autopsia reveló 22 golpes en el cráneo que provocaron hemorragias, edema cerebral y paro cardiorrespiratorio, lesiones internas no accidentales producidas voluntariamente en sesiones de entre 7 y 10 días antes de la muerte.
Testigos clave como vecinos, ex parejas de González y la maestra del jardín describen un patrón de violencia extrema: baños con agua fría como castigo, golpes, descuido y gritos constantes. La ex pareja Cecilia Torres Velázquez y Rocío Villegas relataron agresiones previas de González a sus hijos, mientras Roberto Maidana, ex de Altamirano, confirmó maltratos al hermano mayor de Ángel. La maestra notó cambios en el comportamiento del niño el 26 de marzo, incluyendo angustia y mención a baños fríos, pero Altamirano desestimó las recomendaciones.
El fiscal reconstruyó que Ángel estuvo solo al cuidado de la pareja durante Semana Santa, descartando patologías previas y mentiras como la pileta desinflada usada como excusa. Panelistas en estudio destacan la agonía nocturna del niño, con la madre consciente de su somnolencia inusual pero sin actuar, y critican la impunidad inicial ante informes de la maestra ignorados por autoridades.
Los imputados declaran negando todo: Altamirano y González afirman correcciones normales, niegan duchas frías o golpes, culpan a un "ataque" mientras dormía y desmienten detalles como habitaciones extras o pileta prolongada. Insisten en su inocencia, alegan linchamiento mediático y disposición a la justicia, pero panelistas los tildan de desafiantes sin arrepentimiento frente al padre Luis Armando López y su pareja Lorena Natalia Andrade.
La cobertura enfatiza el homicidio agravado por vínculo y alevosía, con pena de perpetua probable, y elogia la conducción precisa del juez mientras la tensión crece en la sala.