Fini Lanusse, una de las involucradas en el escándalo de Propofest, fue procesada sin prisión preventiva, con prohibición de salir del país por 90 días y embargo de 30 millones de pesos. En su descargo, dijo que la situación la tomó por sorpresa, se declaró inocente y atraviesa un momento difícil reflejado en su estado físico.
El juez y fiscal consideraron semiplena prueba de autoría en el delito imputado, con allanamientos, celulares y testimonios. Hernán Boveri también procesado con embargo de 70 millones. Ambos se deslindan responsabilidades mutuamente. Una testigo, amiga del entorno llamada Mecci Finitati o Chantal Leclerc, advirtió situaciones anormales en propofest y relación íntima entre Lanusse y Boveri.
Se menciona uso de propofol, fentanilo, ketamina y midazolam robados, no aislado sino circuito sistemático. Fueron inhabilitados para ejercer medicina recién ese día, aunque no trabajaban. El caso cuestiona confianza en manos médicas y si conductas eran aisladas o habituales.
Lanusse afirma estar en tratamiento psicológico y querer continuar ejerciendo en otra institución, minimizando pruebas como comentarios informales.