En Gran Hermano, la gente votó masivamente para eliminar a Brian Sarmiento, considerado violento por el público, pero el programa sacó a Lola en su lugar, generando furia total en las redes.
Los fanáticos acusan al conductor Santiago del Moro de acomodar la salida porque le gusta Brian, en un formato cuestionado por cambiar reglas y subir/bajar participantes arbitrariamente.
Los conductores calificaron el hecho como la primera gran estafa del año en la televisión argentina, prometiendo ir a fondo con la polémica.
Las encuestas y votos indicaban salida de Brian, pero el soberano eligió lo contrario, dejando a Del Moro como el más odiado.