Los gobiernos de España y China suscribieron un acuerdo de diálogo bilateral máximo nivel por las consecuencias económicas del conflicto en Medio Oriente.
El presidente español Pedro Sánchez firmó con Xi Jinping documentos que facilitan exportación de productos agroalimentarios españoles durante su visita a Beijing.
Ambos países coinciden en defender multilateralismo y rechazar la ley de la selva, criticando acciones de Israel, Estados Unidos en Gaza, Irán y Líbano, y aranceles de Trump.
Sánchez recibió noticia de que su esposa será procesada por corrupción en España y confía en la justicia.