El presidente turco Recep Tayyip Erdogan acusó a Israel de atrocidades en Palestina y Líbano, llamando a Netanyahu el nuevo Hitler y amenazando acción militar como en Carabaj y Libia.
Erdogan criticó la ley israelí de pena de muerte para terroristas palestinos y exigió fuerza para intervenir, posicionando a Turquía como defensora palestina.
El ministro israelí Amichav Ilyahu rechazó las declaraciones como hipócritas, citando invasiones turcas en Chipre, kurdos y genocidio armenio.