Las defensas de los médicos acusados en el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona admitieron que la atención fue un desastre, pero negaron responsabilidad penal y argumentaron que solo hubo fallas administrativas. El juicio oral en el Tribunal Oral 7 de San Isidro continúa con testimonios y alegatos, mientras familiares como Hanna Maradona exigen justicia y Dalma y Yanina salen conformes de la primera jornada.
Abogados como Víctor Burlando y el defensor de Luque debatieron sobre el rol de cada implicado, con críticas al lugar de internación domiciliaria en el country San José y la falta de controles post-alta de la Clínica Olivos. El fiscal Patricio Ferrari insiste en abandono de persona y dolo eventual, mientras defensas como la de Kosachov, por el doctor Misanchuk, defienden que Maradona salió bien de la cirugía y no volvió a tomar alcohol.
Rodolfo Baudi, abogado querellante, acusó directamente a Matías Morla y su cuñado Pomargo de organizar el equipo médico improvisado, pero el tribunal lo interrumpió por mencionar no acusados. La familia denunció bullying contra Dieguito Fernando, el hijo menor de 13 años que pide justicia por su padre, pidiendo respeto en los medios. Periodistas en vivo destacaron audios donde los médicos hablaban de Maradona como un problema y no como paciente.
Defensor de Luque, doctor Rallines, cerró con frase polémica: "Diego vivió como un rey, pero murió como un hombre. Si viviera, pediría no condenar a Luque". El panel en estudio cuestionó si hubo negligencia, impericia o dolo, enfatizando que se juzga al profesional, no al amigo, y que nadie asumió responsabilidad en el deterioro de salud post-alta.