La defensa de Leopoldo Luque exige la absolución total en el nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, argumentando que Luque no es un asesino sino un buen hombre y que Maradona vivo pediría no condenarlo.
El abogado destaca contradicciones en la acusación fiscal, como si los enfermeros anotaron o no los signos vitales correctamente, y cuestiona la estrategia de incapacidad de Maradona, obsoleta post-2015 por la ley de salud mental que considera capaces a personas con adicciones. Maradona tomaba decisiones propias pese a sus patologías, y no había selección quirúrgica de responsables de su salud.
Durante el cuarto intermedio, Fernando Burlando, abogado de las hijas de Maradona, critica a las defensas por delirantes y medicadas, insiste en homicidio por omisión y desidia criminal, mientras el fiscal Patricio Ferrari defiende la no televisación total del juicio. La querella apuesta a un tribunal serio sin resalto mediático previo.
En tribunales, reportero Sergio Farella recoge declaraciones picantes: defensas alegan muerte natural por progresión de salud y miocardiopatía no crónica, niegan negligencia en internación domiciliaria acordada con familia; Verónica Ojeda denuncia bullying a su hijo Dieguito Fernando por pedir justicia y desconfía del tribunal de San Isidro por impedir menciones a Matías Morla.
El juicio reanuda a las 14 horas con alegatos de defensas restantes; testimonios inician jueves. Familiares agotados buscan condena inminente, mientras defensas prueban falta de certeza en causa de muerte por arritmia y ausencia de conducta alternativa salvadora.