Cristina convirtió su casa en centro comunitario Los Bajitos en Troncos del Talar para ayudar a vecinos desde la crisis de 2001. Transformó comedor en aula de apoyo escolar, dormitorio en oficina, cocina y taller de costura.
Ofrece apoyo escolar lunes, miércoles y viernes con docentes y psicopedagoga, almuerzos y taller de costura para 169 familias. Empezó sin espacio físico y se edificó arriba para dedicar todo abajo al centro.
Cristina siente satisfacción enorme por lograrlo: "Es lo que quería y se pudo". El barrio la admira por entregar sus espacios personales.