Un niño de 5 años quedó atrapado por la puerta trasera de un colectivo de la línea 283 de la empresa Dota en Villa Fiorito y fue arrastrado cinco cuadras por el asfalto, en un incidente similar a la muerte de una médica esa semana.
La abuela corrió gritando al chofer para que parara, pero este no se percató pese a los espejos retrovisores; una joven que iba a subir al colectivo lo detuvo. El menor sufrió laceraciones, quemaduras, hematoma en el tobillo y secuelas psicológicas, pero su cerebro está intacto y se considera un milagro que sobreviviera.
La madre, Rocío, relató que el chofer huyó con pasajeros hacia una comisaría sin preguntar por el niño ni ir al hospital. La abuela Mari permanece afectada; la familia exige responsabilidades a la empresa.