El panel de BTV discute con furia la propuesta de Cintia, quien se presenta como estudiante de Derecho, de aplicar la pena de muerte en casos irreversibles como el de Ángel o Lucio, donde los asesinos deben morir adentro de la cárcel o sufrir lo peor.
Los conductores critican que Cintia se meta en el caso como panelista sin ser abogada, grabando todo con su novio y especulando con la tragedia familiar, mientras ella defiende su rol comunicacional para visibilizar la mafia y corrupción en Comodoro Rivadavia.
Señalan contradicciones en sus declaraciones y la tildan de "caras" por tirarse a casos mediáticos, comparándola con oportunistas que lloran en cámara pero buscan plata, en un debate cargado de tensión sobre ética periodística y dolor materno.