Cintia Fernández defendió su presencia en el juicio por el asesinato de Ángel en Comodoro Rivadavia junto a su pareja, el abogado Roberto Castillo, argumentando que como estudiante de abogacía y trabajadora de medios visibiliza corrupción judicial sin farandulizar el caso.
Relató el apoyo callejero con bocinas y agradecimientos por exponer al juez Pablo Pérez, la psicóloga Jennifer Grisel Leiva y la licenciada Roldán, a quienes acusa de partícipes necesarias por un socioambiental virtual defectuoso que envió al niño al basural donde fue asesinado con 22 golpes en la cabeza, provocando inflamación cerebral y paro cardiorrespiratorio.
En el panel de LAM, Cintia respondió críticas por supuestamente hacer show o copiar a Burlando, insistiendo en que prioriza justicia como en el caso de Emily, exige cárcel perpetua para los asesinos y acciones penales contra el juez y las profesionales, destacando fallas sistémicas en juzgados de familia por falta de recursos y amiguismo político.
Panelistas debatieron si su visibilidad ayuda o frivoliza el caso, con defensas de su valentía y críticas por fotos en Instagram o look de abogada, pero Cintia enfatizó que la familia agradece la exposición que obliga a la justicia a actuar, comparando con coberturas mediáticas de otros casos.