Britney Spears decidió internarse voluntariamente tras dar positivo en test de alcohol y drogas en un control policial el 5 de marzo en California.
La cantante enfrenta una audiencia el 4 de mayo por conducir a alta velocidad y erráticamente, según vecinos que alertaron a la policía. Recientemente compartió videos desalineados en redes sociales donde aparece ebria.
Spears tiene un historial complicado con más de 13 años bajo tutela de su padre, quien controlaba su carrera y economía. Medios de EE.UU. confirmaron la internación con su representante hasta la audiencia.