El panel discute el bloqueo parcial en el Estrecho de Hormuz implementado por Estados Unidos, que restringe la salida de petróleo iraní, generando pérdidas diarias de 435 millones de dólares para Irán. Irán solo puede almacenar reservas por 13 días, lo que podría forzar la paralización de su extracción si el bloqueo persiste. Buques neutrales pueden pasar con garantías estadounidenses, pero las aseguradoras evitan el riesgo, paralizando virtualmente el tránsito de energía.
En paralelo, se organiza una reunión en Washington entre representantes de Israel y Líbano, presidida por el secretario de Estado de EE.UU., para desactivar el conflicto y desarmar a Hezbollah, grupo proiraní con control político en Líbano. Israel bombardea zonas en Líbano para crear una franja de seguridad, eliminando construcciones usadas por Hezbollah para lanzar ataques. El grupo explota la sensibilidad internacional hacia civiles, escondiendo túneles y equipo militar.
Expertos destacan la asimetría: Hezbollah tiene más poder que el Estado libanés, actúa como partido político con ministros y diputados, financiado por Irán junto a Hamas y hutíes. China critica el bloqueo pero se beneficia indirectamente; Europa permanece pasiva. Impactos globales incluyen ralentización económica, subida de fertilizantes para Argentina y precios de energía.
Negociaciones nucleares estancadas: EE.UU. pide a Irán restringir enriquecimiento por 20 años a cambio de descongelar activos; Irán ofrece 5 años y disolver uranio al 60%. Falta confianza mutua. Donald Trump justifica acciones contra programa nuclear iraní, criticado por el Papa León XIV. Posibles convoyes escoltados como solución militar para petróleo.