La autopsia detallada confirmó 22 traumatismos en la cabeza de Ángel López, de cuatro años, causados por golpes progresivos durante meses con la madre biológica Daniela Altamirano y su pareja Michael Kevin González, detenidos por homicidio agravado.
Los forenses explicaron que los golpes generaron sangrado e inflamación alrededor del cerebro, aumentando la presión intracraneal y comprimiendo el tronco encefálico, lo que provocó el paro cardiorrespiratorio.
El niño mostró síntomas de maltrato como somnolencia y enuresis, ocultados durante cinco meses desde la revinculación judicial en noviembre pasado. Especialistas destacaron el síndrome del niño maltratado y cuestionaron la decisión judicial pese a antecedentes de violencia del padrastro.
El abogado Roberto Castillo pide cadena perpetua y jury contra el juez Pablo Pérez. Peritos como Carmelo Napoli sugieren que se debió realizar pericia psiquiátrica a los adultos.