La autopsia preliminar de Ángel López confirma 22 golpes en la zona del cráneo y no descarta un mecanismo de asfixia como causa de muerte, según informó la corresponsal Lourdes Gudiño desde Comodoro Rivadavia. La madre biológica, identificada como Daniela Altamirano, y su pareja, Michael Kevin González, fueron detenidos en comisarías separadas tras la orden judicial.
Testimonios clave incluyen el de la tía materna, quien describió la violencia previa de la madre hacia sus hijos y ahora cuida a la beba de seis meses de la pareja. El abogado querellante Roberto Castillo anunció que pedirá cadena perpetua para los responsables y un jury de enjuiciamiento contra el juez Pablo Pérez por ordenar la revinculación del niño con su madre.
Los fiscales investigan informes del jardín de infantes y familiares, enfocados en la responsabilidad conjunta de madre y padrastro. Durante los últimos tres meses, Ángel vivió exclusivamente con ellos tras una denuncia perimetral contra el padre biológico que cortó todo vínculo paterno. No se hallaron golpes visibles inicialmente, lo que resalta la gravedad detectada por peritos.
La madre contaba con asesoramiento legal desde horas después del deceso y dio una declaración medida. Fuentes del Ministerio de Familia indicaron que el caso merecía una institución de resguardo por vulnerabilidades familiares entrecruzadas, no tenencia con ninguno de los padres. Se abren dos causas: una por la muerte y otra por fallas judiciales.