El árbitro Fernando Haris Garat y su asistente Juan Díaz Villalba relataron en detalle la violenta agresión sufrida durante un partido de quinta división entre San Vicente de Pinamar y León de Madariaga, en la liga madriagalense con chicos de 15 y 16 años.
Tras expulsar al hijo del agresor, un padre ingresó al campo pasando barreras de seguridad, lo atacó con trompadas y patadas en el piso dejándolo desprotegido, y luego lo dejó semidesnudo mientras otros intentaban detenerlo; el árbitro terminó internado.
Criticaron el relato del padre en radio local, quien niega la agresión y dice solo agarró el pantalón, acusándolo de jugar psicológicamente con los chicos; panelistas lo tildaron de incoherente y desquiciado.
Presentaron denuncia en comisaría de Pinamar, ahora en Secretaría Nº 5, y la liga aplicó derecho de admisión; afirman seguirán dirigiendo con precaución enfatizando imparcialidad y diversión en el fútbol infantil.