Anestesista Florencia Amaya del hospital de Vicente López se presentó en justicia acusada de robar fentanilo y otros fármacos para consumo propio. Reconoció adicción, realizó tratamiento pero reincidió.
Imputada por hurto de fentanilo, administración fraudulenta, falsificación de recetas, tenencia de estupefacientes y robo para consumo personal, no venta.
Quedó libre tras admitir consumo para buscar ayuda, en serie de casos policiales-salud pública.