En el edificio de Chantal Leclerc, un vecino posteó en el chat grupal del consorcio sobre agujas hipodérmicas encontradas en el filtro de una secadora de la lavandería compartida, un hecho ocurrido hace casi un año que revivió con las acusaciones contra ella por robo de drogas hospitalarias.
El mensaje advertía a los vecinos que revisen los bolsillos antes de lavar la ropa porque aparecieron objetos peligrosos en los filtros, con emojis de preocupación. Nadie se hizo cargo en el chat, aunque se subió como un "tiro por elevación" para ver si la persona implicada reaccionaba.
Los conductores destacaron que nadie lleva residuos patológicos del trabajo a casa, ya que los hospitales tienen contenedores especiales, y vincularon el hallazgo a posible consumo ilegal o intento de ocultamiento, dado que Leclerc admitió problemas de consumo y robos en el Hospital Rivadavia.
La advertencia no se repitió después, sugiriendo que surtió efecto, pero coincidió con la exposición mediática de Leclerc en el escándalo Propofol y fentanilo.