La población tailandesa salió a las calles para celebrar el Songkran, el año nuevo tailandés conocido como la mayor batalla de agua del mundo. El festival simboliza la purificación y el inicio de un nuevo ciclo, combinando tradiciones religiosas con diversión comunitaria. Miles de personas se armaron con pistolas de agua y máquinas de espuma en una fiesta multitudinaria y colorida.
Durante el Songkran, los tailandeses visitan templos, realizan ofrendas de comida y rituales de purificación, además de mostrar respeto a los mayores vertiendo agua. El término proviene del sánscrito y marca el tránsito del sol por Aries, atrayendo a numerosos turistas europeos por su bajo costo y atractivo cultural.
El evento cierra ciclos, pide buena suerte y renueva energías, siendo una de las fiestas más turísticas del sudeste asiático a comienzos de abril.