Los cibercafés resurgen en Argentina como lugares para jugar videojuegos, socializar, estudiar y streamear, tras extinguirse por celulares y nuevas tecnologías.
Antes servían para mails, chats y juegos; ahora atraen a jóvenes de 14 a 40 años, mujeres incluidas, con PCs potentes para torneos y conexión rápida que no todos tienen en casa.
Visitantes destacan el ambiente relajado, mesas para charlar, hacer amigos y celebrar cumpleaños, comprando comodidad con baño, agua y comida disponible.