Perú vive elecciones fragmentadas con 35 candidatos para presidente en medio de una crisis política que vio ocho jefes de Estado desde 2016, marcada por destituciones, renuncias y corrupción.
Keiko Fujimori lidera sondeos con 15%, prometiendo mano dura, retiro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y jueces sin rostro, apelando a la memoria de su padre Alberto Fujimori.
El comediante Carlos Álvarez sorprende como outsider con propuestas radicales como pena de muerte para sicarios, mientras Rafael López Aliaga propone cárceles en la Amazonía y expulsión de migrantes.
Roberto Sánchez, de izquierda, busca indultar a Pedro Castillo y convocar asamblea constituyente contra el modelo liberal.
Ciudadanos expresan hartazgo por inseguridad y corrupción, temiendo que el ganador no rompa el ciclo de inestabilidad.