El padre de Ángel, el niño asesinado en Comodoro Rivadavia, celebró avances judiciales que fortalecen la prisión preventiva para la madre y padrastro, con autopsia revelando 20 golpes en la cabeza previos a la muerte por paro cardiorespiratorio tras agonía.
Ángel vivía en una casa precaria de chapas con goteras, sin habitación propia, pese a aval de psicóloga que la declaró apta. Falsas denuncias, maltrato a bebé de 6 meses y testigo clave de discusiones violentas suman pruebas. Mañana se espera formalizar preventivas hasta juicio, posiblemente cadena perpetua.
El padre planea demandar a jueces, psicólogas y responsables por no escuchar al niño, que resistía volver con la madre tras tres años sin verla, priorizando género sobre condiciones.