El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona reinicia este martes 14 de abril en San Isidro desde cero, tras la nulidad declarada por el escándalo de la jueza Julieta McIntosh, quien fue destituida por priorizar su documental "Justicia Divina" sobre la imparcialidad.
Siete profesionales de la salud enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Kosachov, el psicólogo Carlos Díaz, enfermeros como Ricardo Almirón y Gisela Dayana Madrid (quien pidió juicio por jurados), y coordinadores Nancy Forlini y Mariano Perroni. La fiscalía sostiene que dejaron morir a Maradona al no actuar pese a prever el riesgo, con penas posibles de 8 a 25 años.
Se reducirán testigos a 92 de 160 iniciales, priorizando expertos médicos; hijas como Dalma, Gianinna y Jana Maradona, Verónica Ojeda y una hermana declararán nuevamente. El panel critica el retraso que beneficia a acusados en libertad y perjudica a la familia, recordando condiciones indignas en la casa donde murió: sin baño adecuado, baños con manguera.
Debate tenso sobre responsabilidad de médicos como Luque (quien mintió sobre operar), Matías Morla, Claudia Villafañe, ley de salud mental y filtraciones de fotos del cadáver. Gabriel Batistuta lamentó que "no le hubieran dejado morirse solo como un perro". El juicio podría extenderse hasta el Mundial.
La jueza McIntosh fue inhabilitada de por vida en noviembre pasado por unanimidad; panel ve reflejo de falencias judiciales en caso del "tipo más famoso del planeta".