Jorge Castillo, conocido como el Rey de La Salada, discute tensamente con Chiche Gelblung en una entrevista telefónica justo después de recuperar su libertad por causas de lavado de dinero. Castillo niega haber estado preso y afirma que fue secuestrado dos veces, mientras rechaza disculpas y amenaza con desafíos sobre impuestos.
La conexión se corta repetidamente durante la charla, con Castillo insistiendo en que paga todos los impuestos y negando cualquier prisión: "Yo no estuve preso, yo fui secuestrado". Chiche Gelblung intenta preguntar sobre ventas competitivas y disculpas a figuras como Doman, pero Castillo responde agresivo: "No me quiten cara de bobo". El panel del programa revive el clip caótico y bromea sobre la salida de cárcel de Castillo, comparándolo con métodos de entrevista "de segunda selección".
Castillo menciona quitarse la pulsera electrónica y celebra el fin de su "secuestro extorsivo". Los conductores se ríen de las interrupciones técnicas y el tono confrontacional, mientras incluyen chistes sobre panaderías y cartas para Chiche.