Israel oficializó ley que convierte pena de muerte en estándar para palestinos por ataques terroristas bajo jurisdicción militar, afectando decenas de prisioneros en Cisjordania y Gaza.
Impulsada por extremistas de Netanyahu, encendió alarmas internacionales y terror en familias palestinas. Ministro de Seguridad celebró como hito histórico. Madres de detenidos temen ejecuciones en 90 días sin juicio claro.
Expertos la llaman discriminatoria por origen étnico, no aplicable a judíos. UNRWA y derechos humanos piden a Corte Suprema frenarla, calificándola crimen contra humanidad. Más de 45 prisioneros identificados como candidatos.