Los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires promedian 700 mil pesos para monoambientes y hasta un millón en Palermo o Núñez, con aumentos del 400% en dos años bajo Javier Milei según el INDEC y UBA, superando la inflación del 209% y salarios del 200%, dejando imposible el acceso para la mitad de los argentinos que ganan hasta 800 mil pesos.
Testimonios en la calle muestran que inquilinos como una enfermera pagan más de la mitad de sus 912 mil pesos mensuales por un monoambiente con balcón para mascotas, mientras estudiantes buscan monoambientes por 500 mil pero encuentran precios de 700 mil a 1,5 millón en Recoleta o Capital, y una jubilada destina la mitad de su jubilación a servicios de luz, gas y agua que suman 230 mil pesos para cuatro personas.
En Flores y alrededores, inquilinos pagan 700 mil por dos ambientes con ajustes por IPC cada tres meses, expensas de 100-250 mil y servicios extra, obligando a mudanzas de Caballito a Almagro o emprendimientos para llegar a fin de mes, como una mujer que vende medias para pagar el alquiler mientras acompaña abuelos, destacando que el mercado inmobiliario pone precios inalcanzables.
Un veterano de 52 años en Flores paga 400 mil por dos ambientes sin expensas pero con servicios de 60 mil, ganando 1,2 millón en comercio insuficiente, y otros reportan 300-500 mil por monoambientes nuevos con expensas de 120 mil, aunque entrar exige depósitos de tres meses y blanqueo de ingresos.