Influencers en Instagram y TikTok promocionan venta de oro callejero a valor de mercado sin papeles ni preguntas, pagando cash en dólares por cadenas y pulseras testeadas con ácidos. Ejemplos muestran compradores con valijas de dólares en shoppings zona oeste, alertando por posible origen robado como banda del Millón en San Isidro.
Panel debate riesgos: compran sin trazabilidad, igual que dólar blue, pero insisten que fomenta robos a jubilados por oro fácil de liquidar a 15 millones por kilo. Joyerías legales exigen datos, sellos y garantías, probando con lima y ácido profesional.
Carlos Salerno visibiliza submundo ilegal donde venden iPhones y autopartes sin origen claro, llamando a justicia e inteligencia por impunidad en redes. Compradores buscan resguardo ante dólar subiendo, pero panel critica normalizar delito.
Videos muestran rechazos de oro falso o enchapado, pero destacan que nadie pregunta procedencia, incentivando crimen.