El Hospital Rivadavia implementó la semana pasada nuevos protocolos de control para el seguimiento de drogas como el fentanilo, ante faltantes persistentes incluso después de la salida de Chantal Leclerc y bajo escrutinio judicial.
Los conductores revelaron que los problemas son sistémicos: médicos con adicción personal siguen robando, y hay desvíos para "quirófanos paralelos" o intervenciones ilegales fuera del sistema de salud, como en clínicas estéticas clandestinas.
Se mencionaron usos no autorizados, como anestesias para delincuentes heridos o cirugías privadas pagadas con drogas hospitalarias robadas, exacerbando la crisis en hospitales públicos.
En el Hospital Italiano también hubo faltantes vinculados a Delfina Pini y Hernán Boveri, con drogas apareciendo en departamento de Salazar.