Los choferes de la línea 60 denunciaron el recorte de frecuencias por reclamos empresarios de subsidios insuficientes ante la suba del gasoil a 800 pesos el litro, lo que genera caos en la ciudad, sobrecarga laboral para conductores y afectación a usuarios que viajan hacinados.
Los salarios están por debajo de la línea de pobreza, obligando a segundos trabajos en plataformas de ventas, con jornadas reales de 10 a 12 horas pese al convenio de 7 horas 40 minutos. Hay retrasos en viáticos y reducción de unidades hasta 30% en fines de semana, con diagramas de sábados y domingos aplicados entre semana.
Denuncian condiciones precarias en Grupo Dota y Metropol, donde no se cumple el convenio colectivo, generando enfermedades como trastornos psiquiátricos no cubiertos por medicina laboral como la de Antonio Silvestri, que obliga a trabajar bajo medicación.
Revelaron el crecimiento del Grupo Dota de 1 línea en 2001 a 183 líneas en 66 empresas vía subsidios, dueños de fábrica Agrale, carrocera Todo Bus, aseguradora Argos y medicina laboral; proponen transporte público estatal ya que suba del boleto del 953% (de 52 a 700 pesos) beneficia solo empresarios.
En 2015 realizaron medida de no cobro de boleto pese a críticas, y critican falta de balances transparentes de empresas enriquecidas desde 2001.