Grecia Camilares ingresó a la casa de Gran Hermano emocionada, agradeciendo el recibimiento cálido y llamándola un sueño realizado en un lugar mágico donde la realidad supera la ficción.
Saludó a participantes como Nasa, Luana y otros, consoló a Manu que lloraba por Lola, eligió cama provisionalmente y enfatizó disfrutar peleas y reconciliaciones como en una familia, recordando su pasado en telenovelas.
Expresó ganas de bailar, comer y portarse bien bajo vigilancia de Gran Hermano, maravillada por el estudio histórico donde filmó Manuela.