El general Oscar Adolfo Naranjo Trujillo, quien capturó a Pablo Escobar, elogió la baja tasa de homicidios en Argentina de 3,7 por cada 100 mil habitantes, ocho veces menor que el promedio regional de 25, y la recomendó como modelo para América Latina.
Invitado por la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, advirtió sobre la evolución del crimen organizado transnacional que busca crear narcoestados controlando territorios, presidentes, gobernadores e intendentes para lograr impunidad e influir en la política, más sofisticado que en épocas de Escobar.
Relató anécdotas personales como amenazas de Escobar, incluyendo una corona mortuoria a su esposa Claudia, y destacó la valentía de la sociedad colombiana, prensa y funcionarios que no claudicaron pese a atentados como el carro bomba al diario El Espectador.
Criticó las series sobre Escobar por romantizar criminales, aunque reconoció que "El patrón del mal" mostró su brutalidad; habló de su rol en negociaciones FARC, vicepresidencia y el Cartel de los Soles en Venezuela desde 2007, vinculado a Maduro.
Alertó sobre riesgos para Argentina como lavado de activos vía criptomonedas, recomendó fortalecer persecución financiera y políticas penitenciarias para reclusos de alto riesgo sin celulares ni computadoras, diferenciándola positivamente del resto de la región.