El fiscal Gerardo Policita levantó el secreto fiscal y bancario de Manuel Adorni, su pareja y mujeres que le prestaron dinero para comprar propiedades, y pidió al Banco Central datos completos de cuentas, tarjetas y productos financieros desde 2022 para reconstruir una trama de potencial enriquecimiento ilícito.
La investigación partió de un posible soborno por un vuelo a Punta del Este con Marcelo Grandío, pero ahora se centra en gastos de Adorni incompatibles con sus ingresos y ahorros desde que asumió como funcionario, incluyendo tres operaciones inmobiliarias en dos años en Exaltación de la Cruz e Indio Cuá.
La escribana Nechevenco declaró conocerlo hace 15 años pero haber hecho cero operaciones previas con él; admitió nervios por su matrícula al no reportar operaciones sospechosas a la UIF pese a la normativa.
La causa avanza con agenda de declaraciones de acreedoras e hipotecarios; se busca mapa patrimonial para determinar origen de fondos y nivel de vida.