El padre de Ángel Nicolás, Luis, junto a su pareja Lorena, el abogado Roberto Castillo y Cintia Fernández exigen justicia total por la muerte del niño de cuatro años en Comodoro Rivadavia. La madre biológica Mariela y el padrastro Michael están detenidos e imputados; mañana se formalizan cargos y piden prisión preventiva. Accedieron al expediente y autopsia que revela 20 golpes y violencia sostenida.
Luis critica a quienes ignoraron sus alertas previas: "Se metieron con la persona equivocada". Ángel, que llamaba "mamá" a Lorena, fue arrancado de su hogar estable por falsas denuncias de Mariela, quien abandonó al nene a los nueve meses y volvió por motivos económicos. La psicóloga Jennifer Leiva dictaminó favorable a la madre pese a condiciones precarias; ahora dice su informe "no es vinculante". La defensora Verónica Roldán y el juez Pablo Pérez ordenaron cuidado exclusivo a Mariela sin verificar domicilios ni escuchar al niño.
En vivo desde la fiscalía, vecinos declaran pese a amenazas y piden testigos. Castillo denuncia ideologización en justicia familiar, comparando con caso Lucio: "Política contamina todo, psicólogos ideologizados priorizan a la mujer". Luis nombra "lacras" a Leiva, Roldán y Pérez: "La peor es Leiva, mintió sobre el estado del nene". Lorena, a quien Ángel pedía, describe el momento en que se lo llevaron: "Estaba en su piecita con dibujitos, llegó el demonio".
Panel en estudio indignado: "Justicia corrompida, jueces partícipes necesarios". Familia recibe apoyo masivo con carteles y aplausos; piden ley efectiva y cárcel para todos responsables. "El cuerpito de Ángel tiene que seguir hablando", dice Lorena. Luis, albañil de 34 años con otros dos hijos, busca fuerza para pelear: "Mi hijo desde arriba nos da fuerza".
Mariela tiene otro hijo en Misiones bajo cuidado paterno por denuncias falsas similares. No hubo revinculación progresiva ni inspecciones; Ángel pasó de casa con habitación a casilla precaria, caminando solo al jardín con hambre.