El descubrimiento de la tumba de Tutankamón en 1922 en el Valle de los Reyes impulsa la egiptomanía en joyería, con Van Cleef & Arpels creando piezas en platino, brillantes, esmeraldas, zafiros y rubíes con símbolos como libis, loto, Horus, escarabajos y pirámides.
Estas joyas, expuestas en 2013 en el Museo de Artes Decorativas de París, han cumplido un siglo y vistieron a Grace Kelly y María Callas.
Cartier, influenciada desde 1910, usa cornalina, lápiz lazuli, turquesa, pilón y loto para expresar estilo egipcio eterno con vocabulario estético técnico.