Estados Unidos implementó el bloqueo naval en el Estrecho de Hormuz con buques de guerra que impiden la salida de barcos desde puertos iraníes, sumándose a las restricciones previas por peajes de dos millones de dólares exigidos por Irán.
El presidente Donald Trump anunció la medida en redes sociales y reveló que funcionarios iraníes contactaron a la Casa Blanca para negociar tras la fallida reunión en Islamabad, Pakistán, entre estadounidenses, iraníes y paquistaníes, donde no hubo acuerdo pero se vislumbra una posible cumbre.
Irán respondió con amenazas de la Guardia Revolucionaria de hundir los buques estadounidenses, mientras el portaaviones George Washington se une al bloqueo evitando ataques desde Yemen. Rumores indican que China podría enviar armas a Irán, pese a importar petróleo del país.
El vicepresidente Vance señaló que la pelota está en terreno iraní, en medio de tensiones crecientes que pospusieron el viaje de Trump a China.