La Justicia investiga créditos hipotecarios del Banco Nación otorgados a funcionarios públicos del oficialismo como Federico Furiase, Karina Píparo y otros, por montos superiores a 300 mil dólares. El banco modificó condiciones en 2024 eliminando restricciones para políticos y permitiendo segundas viviendas, pese a desmentir cambios.
Furiase obtuvo un préstamo acelerado para una tercera vivienda en country Los Pilares, que figura en registros como suya pese a estar en usufructo a sus padres. La diputada Mónica Frade amplió su denuncia incluyendo este caso y otros como Lorena Villaverde, rechazada en sucursal Río Negro pero aprobada en Buenos Aires, y Francisco Paul Troni con 270 millones de pesos. Auditorías revelan pocos codeudores y montos altos con cuotas de 3-4 palos mensuales.
El banco argumenta normativas previas y digitalización desde enero bajo Darío Wasserman, pero préstamos ocurrieron antes en gestión de Daniel Pilar. Panelistas cuestionan ética de funcionarios usando líneas subsidiadas estatales, desplazando a empleados para primera vivienda, y compatibilidad con ingresos como director en Aeropuertos 2000. Furiase intenta vender una casa para justificar.
Gerentes de sucursal aprobaron sin directorio para montos menores, pero directivos deberán explicar. Críticas a contradicción de oficialismo que quiso cerrar el banco y ahora lo usa. Investigación abierta en juzgado de Capuchetti.