Darío Gabriel Mancilla, de 46 años, empleado de Edenor y padre de dos hijas, murió tras ser asaltado por dos motochorros mientras esperaba el colectivo para ir a trabajar en Guernica, distrito Presidente Perón, GBA.
Los delincuentes de 26 y 30 años, con antecedentes por robo, lo abordaron por su mochila, forcejearon y le dispararon en un brazo con un revólver calibre 22. Mancilla, con patología cardíaca severa, falleció por un paro cardiorrespiratorio en el hospital.
La policía los detuvo en Guernica por geolocalización del teléfono robado de la empresa y cámaras de seguridad particulares. Secuestraron la moto robada, cinco celulares, mochilas y el arma. Serán imputados por homicidio en una zona de inseguridad con escasa presencia policial.
La vecina Elena, testigo, describió el barrio como "zona liberada" con ventas de drogas y robos constantes. Cuidó a las hijas de la víctima, una de 3 años necesita trasplante de corazón, y compartió un alias para ayudar a la familia con sepelio y gastos médicos. Todos quedaron en shock por la tragedia de una familia humilde y trabajadora.