La autopsia reveló que Ángel López, un nene de 4 años, recibió 22 golpes en la cabeza en Comodoro Rivadavia, lo que causó su muerte por paro cardiorrespiratorio debido a violencia física.
Detuvieron a la madre y al padrastro, acusados de homicidio agravado; la madre había dicho que el niño se descompensó dormido, pero el informe médico lo desmiente.
El padre acusa a la madre, su pareja, la justicia y profesionales por obligar la revinculación; los detenidos esperan audiencia de imputación.