Dario Gabriel Mancilla, de 46 años, murió de un paro cardíaco mientras motochorros lo asaltaban a punta de revólver en una parada de colectivo de Lonchamps, cuando salía a trabajar con su mochila.
El hombre se resistió al robo, corrió un poco y cayó al suelo; cámaras de seguridad captaron el momento en que los delincuentes escapaban tras quitarle sus pertenencias, incluyendo el teléfono laboral. Su familia llegó minutos después y los médicos confirmaron la muerte por problema cardíaco agravado por el asalto, descartando heridas de bala.
Una vecina contó que oyó un disparo, vio a la esposa de la víctima con las hijas de 3 y 9 años llorando, y las resguardó mientras esperaban la ambulancia, que tardó 20 minutos; las nenas pidieron rezar por su padre.
Los motochorros fueron detenidos en Guernica gracias al rastreo satelital del teléfono robado; hallaron la ropa usada, la moto y el revólver .32. Tienen 26 y 30 años, antecedentes y robaron a otros transeúntes mientras huían; la justicia lo trata como homicidio.