Cuatro delincuentes ingresaron a un local de ropa en Solano, límite con Quilmes, fingieron probar prendas y amenazaron con arma a la empleada sola para llevarse buzos, remeras y juegos de gimnasia.
Vídeos muestran al ladrón de blanco apuntando arma mientras otros cargan ropa puesta; en robo previo de zapatillas, uno se probó, robó par y huyó descalzo dejando jojota, con empleada persiguiendo infructuosamente.
Conductores alertaron que comercios necesitan dos empleados, varón acompañante o trabapuertas para entrada de a uno, comparando con heladerías rejas y pulperías antiguas, ya que costos impiden seguridad y kioscos en conurbano no dejan entrar.