Los panelistas resaltan que el robo de fentanilo cometido por una anestesista del Hospital Municipal de Vicente López constituye un delito evidente.
En este caso, los controles internos detectaron irregularidades en febrero al descubrir una falsa cirugía registrada, aunque las ampollas de la droga fueron retiradas por la médica. Las cámaras registraron el movimiento y un allanamiento en su casa encontró ampollas rotas, lo que llevó a su desvinculación inmediata y detención reciente.
A diferencia de otros casos como el del Hospital Italiano, donde los controles fallaron permitiendo sustracciones para consumos recreativos que terminaron en una muerte, aquí el sistema funcionó rápido y apartó a la profesional.
Se cuestiona el uso moral de estas drogas por profesionales de la salud y el impacto si no hubiera ocurrido una muerte en casos similares.