El comedor comunitario El Paisa en San Martín abrió las puertas de su casa familiar para entregar hasta 120 viandas de almuerzo los lunes, desayunos martes y jueves, y meriendas sábados en la plaza, tras triplicar la demanda desde el cambio de gobierno en diciembre de 2023.
Pablo, uno de los responsables, contó que empezaron con 30 porciones dos días por semana ayudando al barrio de emergencia en Villa Lynch, pero la crisis económica obligó a reducir días por falta de donaciones de Nación, que cortaron fideos y carne; solo reciben ayuda básica del municipio y vecinos, que ahora también piden comida.
Trabajadores textiles desempleados, jubilados con mínima de 450 mil pesos que no alcanzan para gastos fijos, y madres como Laura buscan changas en comedores en circuito; Claudio ofrece cortar pasto al 11-7635-9441 y ella atención al cliente al 11-6439-6821, mientras critican cierres de fábricas y panaderías: 630 panaderías cerraron en Buenos Aires con 3.000 puestos perdidos.
Silvia, la mamá, amasa panes con donaciones escasas y sacrifica su comida para darla; vecinos gritan contra Milei por hambre infantil y piden levantarse como con la dictadura, en un comedor que resiste sin cerrar pese a la ebullición de miseria.