La ciencia protagoniza las jornadas antárticas con proyectos de investigación como el monitoreo de fauna y vegetación, indicadores de la salud de ecosistemas.
Un proyecto rastrea colonias de pingüinos Adelia de 120.000 parejas usando GPS y profundímetros para analizar patrones de buceo y viajes de alimentación, notando una decadencia en los números.
El personal de ozono realiza sondeos con globos para medir parámetros meteorológicos y el perfil vertical de ozono, mejorando desde el Protocolo de Montreal aunque persiste gravedad.