La CGT convocó una movilización a la Plaza de Mayo el 30 de abril a las 15 horas, día previo al 1 de mayo, para protestar contra el gobierno de Javier Milei y recordar el fallecimiento del Papa Francisco, buscando sumar a la Iglesia.
Jorge Sola, vocero y secretario general, anunció la medida flanqueado por otros líderes, en medio de la disputa por la reforma laboral que la CGT judicializa y tensiones por retenciones de colectivos ante discusión de costos y subsidios.
El panel criticó la medida intempestiva que afectó a usuarios, destacando subsidios de 200 mil millones en enero-febrero pero déficit de 182 pesos por boleto en AMBA; costos reales superan 1900 pesos vs tarifa de 700, con interior pagando más sin subsidios.
Se debatió la crisis de liderazgo peronista y CGT fragmentada, usando al Papa para legitimidad prestada pese a aprobación legal de reforma laboral.