Caterina, niñera y amiga de la familia, testimonia que Ángel era un niño feliz bajo cuidado de su padre Luis y Lorena, pero Mariela Gatica mostraba poca paciencia con él cuando era bebé, transmitiéndole enojo y alteración constante.
Ángel no reconocía a Mariela al llegar a Comodoro Rivadavia tras cuatro meses sin contacto; la progenitora se lo llevó repentinamente a un barrio precario Quintas 1, donde perdió peso drásticamente, sufrió golpes de su pareja Michael y presentó cuatro lesiones externas (excoriación ceja, espalda, punzante pie, contusa oreja) más 20 focos hemorrágicos internos, hemorragia y edema cerebral según autopsia.
Vecinos declararon miedo por aprietes y drogas de Michael, quien no pagaba alquiler pero pedía manutención; Mariela omitió violencia, borró mensajes sobre ropa quemada de Ángel y manipuló duelo rápido. Mañana audiencia de imputación para Mariela y Michael; beba en custodia de hermana de Mariela, quien la denunció por violencia y drogas.
Justicia por Ángel claman familiares y vecinos; Caterina insiste en que Mariela interfirió para molestar, no por amor maternal.