La autopsia reveló que Ángel, el niño de 4 años asesinado en Comodoro Rivadavia, recibió 20 golpes en la cabeza en los últimos 10 días mientras estaba bajo custodia de su madre biológica y su pareja, quienes fueron detenidos.
Los golpes provocaron una inflamación cerebral fatal. Una vecina escuchó discusiones donde la madre le pedía a la pareja no pegar al niño y él respondía recriminándole por golpear a la bebé. Además, le tapaban las marcas con un gorro de Spiderman.
El padre biológico denunció amenazas y exige justicia contra todos los responsables, incluyendo una banda narco en el barrio. Los vecinos oyeron gritos pero no denunciaron por ser un barrio marginal.
Se cuestiona la responsabilidad de jueces, psicólogos y asistentes sociales que entregaron al niño pese a señales de alerta en el jardín y reuniones judiciales.