Los alquileres consumen entre el 35% y 50% de los ingresos de los inquilinos debido a la inflación que supera los aumentos salariales, según datos del mercado inmobiliario dos años después de derogarse la ley de alquileres. La oferta aumentó inicialmente con libre mercado pero ahora hay tensión porque propietarios asumen riesgos y podrían retirar propiedades si persiste la brecha.
Nancy Bietes, titular de la Cámara Inmobiliaria, explica que inquilinos comparten viviendas, vuelven con padres o buscan zonas baratas, mientras propietarios rechazan alquileres por encima del 30-40% del sueldo. Los contratos se actualizan por IPC trimestral, con primer trimestre cerca del 9%, y servicios subieron más que sueldos.
La morosidad es baja porque alquiler es prioridad junto a escuela y prepaga, pero negociaciones son tensas. Precios en zonas como Palermo o Flores siguen mercado sin subas locas, pero si inflación sigue alta sobre 3% mensual, oferta bajará complicando acceso para inquilinos.