El gobierno realizó una jugada arriesgada al llevar a Manuel Adorni y Karina Milei al Instituto Malbrán pese a un escrache pautado que no ocurrió, con un fuerte operativo de seguridad para contrarrestar el reciente escándalo y dar exposición pública a Adorni.
Ambos recorrieron un laboratorio de bioseguridad de nivel 4, referente en Argentina, junto al ministro Lugones, quien ingresa semanalmente sin resolver problemas. Delegados de ATE entregaron petitorio a Adorni por sueldos 45% por debajo, falta de insumos y despidos que impiden el trabajo.
Quedaron en volver a dialogar para recomponer la situación, en una reaparición controlada que evitó protestas mayores.