Manuel Adorni, jefe de gabinete, multiplicó apariciones públicas junto a Karina Milei: hoy visitó el Malbrán con ella, el jueves viaja a Vaca Muerta, mañana asiste con Javier Milei a la Cámara Argentina-Norteamericana y recibe al presidente checo en Casa Rosada, mientras se prepara una mesa política el viernes antes del viaje de Milei a Israel.
Panelistas interpretan estas fotos como respaldo explícito del gobierno para sostener a Adorni en medio de escándalos por sus propiedades en Caballito e Indio Cuá, compradas con financiamiento de jubiladas policías y una escribana, generando dudas sobre orígenes de fondos pese a créditos formales y devoluciones parciales.
El 29 de abril presenta su informe de gestión ante Diputados con 4.800 preguntas previas, muchas sobre sus bienes, enriquecimiento y casos como la jubilada y escribana; Martín Menem anticipó un debate "picante" con pochoclos, posiblemente con presencia de los Milei en palcos.
La Justicia avanza con testimoniales de involucrados como Claudia, Beatriz (madre de Pablo Feijóo, amigo de Adorni), señora Molina y su hija (policías), levantamiento de secreto bancario y cruces de ingresos-gastos, validando investigaciones periodísticas pese a confianza de Milei en explicaciones de Adorni.
Analistas ven su situación política complicada por imagen pública de "habilidad para encontrar financistas" y tropiezos en conferencias, aunque cambiará adversario al kirchnerismo, calificado como cleptocracia inmoral, podría favorecerlo.